La Celestina
La Celestina que yo me quiero bien sin que él lo sepa? ¿El que
desseo conoscer por su buena fama? ¿El fiel a su
amo? ¿El buen amigo de sus compañeros? Abraçarte
quiero, amor, que agora, que te veo, creo que ay más
virtudes en ti, que todos me dezían. Andacá, entre-
mos a assentarnos, que me gozo en mirarte, que me
representas la figura del desdichado de Pármeno.
Con [170] esto haze oy tan claro día que auías tú de
venir a uerme. Dime, señor, ¿conoscíasme antes de
agora?
SOSIA .- Señora, la fama de tu gentileza, de tus
gracias e saber buela tan alto por esta ciudad, que no
deues tener en mucho ser de más conoscida que co-
nosciente, porque ninguno habla en loor de hermo-
sas, que primero no se acuerde de ti, que de quantas
son.
ELICIA .- (Aparte. Escondida.) ¡O hideputa el
pelón e cómo se desasna! ¡Quién le ve yr al agua con
sus cauallos en cerro e sus piernas de fuera, en sayo,
e agora en verse medrado con calças e capa, sálenle
alas e lengua!