La Celestina
La Celestina que me da de comer. Por ella soy temido de hombres
e querido de mugeres; sino de ti. Por ella me dieron
Centurio por nombre a mi abuelo e Centurio se lla-
mó mi padre e Centurio me llamo yo.
ELICIA .- Pues ¿qué hizo el espada por que ganó
tu abuelo esse nombre? Dime, ¿por ventura fue por
ella capitán de cient hombres?
CENTURIO .- No; pero fue rufián de cient muge-
res.
AREUSA .- No curemos de linaje ni hazañas vie-
jas. Si has de hazer lo que te digo, sin dilación de-
termina, porque nos queremos yr.
CENTURIO .- Más desseo ya la noche por tenerte
contenta, que tú por verte vengada. E porque más se
haga todo a tu voluntad, escoge qué muerte quieres
que le dé. Allà te mostraré vn [183]reportorio en que
ay sietecientas e setenta species de muertes: verás
quál más te agradare.
ELICIA .- Areusa, por mi amor, que no se ponga
este fecho en manos de tan fiero hombre. Más vale
que se quede por hazer, que no escandalizar la ciu-
dad, por donde nos venga más daño de lo passado.
AREUSA .- Calla, hermana, dÃganos alguna, que
no sea de mucho bullicio.
CENTURIO .- Las que agora estos dÃas yo vso e