La Celestina
La Celestina gencia con ánimo de executar lo dicho e no negligen-
cia, por no me poner en peligro. Quiérome hazer
doliente; pero, ¿qué aprouecha? Que no se apartarán
de la demanda, quando sane. Pues si digo que fui
allá e que les hize huyr, pedirme han señas de quién
eran e quántos yuan y en qué lugar los tomé e qué
vestidos lleuauan; yo no las sabré dar. ¡Helo todo
perdido! Pues ¿qué consejo tomaré, que cumpla con
mi seguridad e su demanda? Quiero embiar [185] a
llamar a Traso, el coxo, e a sus dos compañeros e
dezirles que, porque yo estoy occupado esta noche en
otro negocio, vaya a dar vn repiquete de broquel a
manera de leuada, para oxear [186] vnos garçones,
que me fue encomendado, que todo esto es passos
seguros e donde no consiguirán ningún daño, más
de fazerlos huyr e boluerse a dormir.
[187]
Aucto décimonono
ARGUMENTO DEL DÉCIMONONO AUC-
TO
Yendo Calisto con Sosia e Tristán al huerto de
Pleberio a visitar a Melibea, que lo estaua espe-
rando e con ella Lucrecia, cuenta Sosia lo que le
aconteció con Areusa. Estando Calisto dentro