La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

sabedme si ay otra amada

que lo detiene.

CALISTO .- Vencido me tiene el dulçor de tu

suaue canto; no puedo más suffrir tu penado espe-

rar. ¡O mi señora e mi bien todo! ¿Quál muger po-

día [194] auer nascida, que despriuasse tu gran me-

recimiento? ¡O salteada melodía! ¡O gozoso rato! ¡O

coraçón mío! ¿E cómo no podiste más tiempo sufrir

sin interrumper tu gozo e complir el desseo de en-

trambos?

MELIBEA .- ¡O sabrosa trayción! ¡O dulce sobre-

salto! ¿Es mi señor de mi alma? ¿Es él? No lo puedo

creer. ¿Dónde estauas, luziente sol? ¿Donde me

tenías tu claridad escondida? ¿Auía rato que escu-

chauas? ¿Por qué me dexauas echar palabras sin

seso al ayre, con mi ronca boz de cisne? Todo se goza

este huerto con tu venida. Mira la luna quán clara

se nos muestra, mira las nuues cómo huyen. Oye la

corriente agua desta fontezica., ¡quánto más suaue

murmurio su río lleua por entre las frescas yeruas!

Escucha los altos cipreses, ¡cómo se dan paz unos

ramos con otros por intercessión de vn templadico

viento que los menea! Mira sus quietas sombras,


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker