La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¡quán escuras están e aparejadas para encobrir nues-

tro deleyte! Lucrecia, ¿qué sientes, amiga? ¿Tórnas-

te loca de plazer? Déxale, [195] no me le despedaces,

no le trabajes sus miembros con tus pesados abraços.

Déxame gozar lo que es mío, no me ocupes mi pla-

zer.

CALISTO .- Pues, señora e gloria mía, si mi vida

quieres, no cesse tu suaue canto. No sea de peor

condición mi presencia, con que te alegras, que mi absencia, que te fatiga.

MELIBEA .- ¿Qué quieres que cante, amor mío?

¿Cómo cantaré, que tu desseo era el que regía mi son

e hazía sonar mi canto? Pues conseguida tu venida,

desapareciose el desseo, destemplose el tono de mi

boz. Y pues tú, señor, eres el dechado de cortesía e

buena criança, ¿cómo mandas a mi lengua hablar e

no a tus manos que estén quedas? ¿Por qué no olui-

das estas mañas? Mándalas estar sossegadas e dexar

su enojoso vso e conuersación incomportable. Cata,

ángel mío, que assí como me es agradable tu vista

sossegada, me es enojoso tu riguroso trato; tus


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker