La Celestina
La Celestina secreta en cuerpos de animales. Pues no me
fatigues más, no me atormentes, no me hagas
salir de mi seso e dime ¿qué sientes?
MELIBEA.- Vna mortal llaga en medio del co-
raçón, que no me consiente hablar. No es ygual
a los otros males; menester es sacarle para ser
curada, que está en lo más secreto dél.
PLEBERIO.- Temprano cobraste los senti-
mientos de la vegez. La moçedad toda suele ser
plazer e alegría, enemiga de enojo. Levántate
de ay. Vamos a uer los frescos ayres de la ribe-
ra: alegrarte has con tu madre, descansará tu
pena. Cata, si huyes de plazer, no ay cosa más
contraria a tu mal.
MELIBEA.- Vamos donde mandares. Sub-
amos, [206] señor, al açotea alta, porque desde
allí goze de la deleytosa vista de los nauíos: por
ventura afloxará algo mi congoxa.
PLEBERIO.- Subamos e Lucrecia con noso-
tros.
MELIBEA.- Mas, si a ti plazerá, padre mío,
mandar traer algún instrumento de cuerdas con
que se sufra mi dolor o tañiendo o cantando, de
manera que, avnque aquexe por vna parte la
fuerça de su acidente, mitigarlo han por otra los
dulces sones e alegre armonía.
PLEBERIO.- Esso, hija mía, luego es hecho.