La Celestina
La Celestina peor que yr tras desseo sin esperança de buen
fin e especial, pensando remediar su hecho tan
árduo e difícil con vanos consejos e necias ra-
zones de aquel bruto Sempronio, que es pensar
sacar aradores a pala e açadón. No lo puedo
sufrir. ¡Dígolo e lloro!
CELESTINA.- ¿Pármeno, tú no vees que es
necedad o simpleza llorar por lo que con llorar
no se puede remediar? [97]
PÁRMENO.- Por esso lloro. Que, si con llorar
fuesse possible traer a mi amo el remedio, tan
grande sería el plazer de la tal esperança, que
de gozo no podría llorar; pero assí, perdida ya
toda la esperança, pierdo el alegría e lloro.
CELESTINA.- Llorarás sin prouecho por lo
que llorando estoruar no podrás ni sanarlo pre-
sumas. ¿A otros no ha contecido esto, Párme-
no?
PÁRMENO.- Sí; pero a mi amo no le querría
doliente.
CELESTINA.- No lo es; mas avnque fuesse
doliente, podría sanar.
PÁRMENO.- No curo de lo que dizes, porque
en los bienes mejor es el acto que la potencia e
en los males mejor la potencia que el acto. Assí
que mejor es ser sano, que poderlo ser e mejor
es poder ser doliente que ser enfermo por acto