La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

otros tantos besos. Acuérdaste, quando dormí-

as a mis pies, loquito? [99]

PÁRMENO.- Sí, en buena fe. E algunas vezes,

avnque era niño, me subías a la cabeçera e me

apretauas contigo e, porque olías a vieja, me

fuya de ti.

CELESTINA.- ¡Mala landre te mate! ¡E cómo

lo dize el desuergonçado! Dexadas burlas e

pasatiempos, oye agora, mi fijo, e escucha. Que,

avnque a vn fin soy llamada, a otro so venida e

maguera que contigo me aya fecho de nueuas,

tú eres la causa. Hijo, bien sabes cómo tu ma-

dre, que Dios aya, te me dio viuiendo tu padre.

El qual, como de mí te fueste, con otra ansia no

murió, sino con la incertedumbre de tu vida e

persona. Por la qual absencia algunos años de

su vejez sufrió angustiosa e cuydosa vida. E al

tiempo que della passó, embió por mí e en su

secreto te me encargó e me dixo sin otro testigo,

sino aquel, que es testigo de todas las obras e

pensamientos e los coraçones e entrañas escu-

driña, al qual puso entre él e mí, que te buscas-

se e allegasse e abrigasse e, quando de compli-

da edad fueses, tal que en tu viuir [100] supie-

ses tener manera e forma, te descubriesse

adonde dexó encerrada tal copia de oro e plata,

que basta más que la renta de tu amo Calisto. E


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker