La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ley. Dígolo, fijo Pármeno, porque este tu amo,

como dizen, me parece rompenecios: de todos

se quiere seruir sin merced. Mira bien, créeme.

En su casa cobra amigos, que es el mayor [103]

precio mundano. Que con él no pienses tener

amistad, como por la diferencia de los estados o

condiciones pocas vezes contezca. Caso es ofre-

cido, como sabes, en que todos medremos e tú

por el presente te remedies. Que lo al, que te he

dicho, guardado te está a su tiempo. E mucho

te aprouecharás siendo amigo de Sempronio.

PÁRMENO.- Celestina, todo tremo en oyrte.

No sé qué haga, perplexo estó. Por vna parte

téngote por madre; por otra a Calisto por amo.

Riqueza desseo; pero quien torpemente sube a

lo alto, más ayna cae que subió. No quería bie-

nes malganados.

CELESTINA.- Yo sí. A tuerto o a derecho,

nuestra casa hasta el techo.

PÁRMENO.- Pues yo con ellos no viuiría con-

tento e tengo por onesta cosa la pobreza alegre.

E avn mas te digo, que no los que poco tienen

son pobres; mas los que mucho dessean. E por

esto, avnque más digas, no te creo en esta parte.

Querría passar la vida sin embidia, los yermos

[104] e aspereza sin temor, el sueño, sin sobre-

salto, las injurias con respuesta, las fuerças sin


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker