La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

mandado mi consentimiento se humilia.

CELESTINA.- De los hombres es errar e bes-

tial es la porfía. Por ende gózome, Pármeno,

que ayas limpiado las turbias telas de tus ojos e

respondido al reconoscimiento, discreción e

engenio sotil de tu padre, cuya persona, agora

representada en mi memoria, enternece los ojos

piadosos, por do tan abundantes lágrimas vees

derramar. Algunas vezes duros propósitos,

como tú, defendía; pero luego tornaua a lo cier-

to. En Dios e en mi ánima, que en veer agora lo

que has porfiado e cómo a la verdad eres redu-

zido, no paresce sino que viuo le tengo delante.

[111] ¡O qué persona! ¡O qué hartura! ¡O qué

cara tan venerable! Pero callemos, que se acerca

Calisto e tu nueuo amigo Sempronio con quien

tu conformidad para mas oportunidad dexo.

Que dos en vn coraçón viuiendo son mas pode-

rosos de hazer e de entender.

CALISTO.- Dubda traygo, madre, según mis

infortunios, de hallarte viua. Pero más es ma-

rauilla, según el deseo, de cómo llego viuo. Re-

cibe la dádiua pobre de aquel, que con ella la

vida te ofrece.

CELESTINA.- Como en el oro muy fino la-

brado por la mano del sotil artífice la obra so-

brepuja a la materia, así se auentaja a tu magní-


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker