La Celestina
La Celestina sión, tanto es mas noble el dante qu' el recibien-
te. Entre los elementos, el fuego, por ser mas
actiuo, es mas noble e en las esperas puesto en
mas noble lugar. E dizen algunos que la noble-
za es vna alabanza, que prouiene de los mere-
cimientos e antigüedad de los padres; yo digo
que la agena luz nunca te hará claro, si la pro-
pia no tienes. E por tanto, no te estimes en la
claridad de tu padre, que tan magnifico fue;
sino en la tuya. E assí se gana la honrra, que es
el mayor bien de los que son fuera de hombre.
De lo qual no el malo, mas el bueno, como tú,
es digno que tenga perfeta virtud. E avn te digo
que la virtud perfeta no pone que sea fecha con
digno honor. Por ende goza de hauer seydo assí
magnifico e liberal. E de mi consejo, tórnate a la
cámara e reposa, pues que tu negocio en tales
manos está [115] depositado. De donde ten por
cierto, pues el comienço lleuó bueno, el fin será
muy mejor. E vamos luego, porque sobre este
negocio quiero hablar contigo mas largo.
CALISTO.- Sempronio, no me parece buen
consejo quedar yo acompañado e que vaya sola
aquella, que busca el remedio de mi mal; mejor
será que vayas con ella e la aquexes, pues sabes
que de su diligencia pende mi salud, de su tar-
dança mi pena, de su oluido mi desesperança.