La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

das tu libertad.

CALISTO.- Algo dize el necio; pero quiero

que sepas que, quando ay mucha distancia del

que ruega al rogado o por grauedad de obe-

diencia o por señorío de estado o esquiuidad de

género, como entre ésta mi señora e mí, es ne-

cessario intercessor o medianero, que suba de

mano en mano mi mensaje hasta los oydos de

aquella a quien yo segunda vez hablar tengo

por impossible. E pues que así es, dime si lo

fecho aprueuas. [121]

PÁRMENO.- ¡Apruéuelo el diablo!

CALISTO.- ¿Qué dizes?

PÁRMENO.- Digo, señor, que nunca yerro

vino desacompañado e que vn inconueniente es

causa e puerta de muchos.

CALISTO.- El dicho yo le aprueuo; el propó-

sito no entiendo.

PÁRMENO.- Señor, porque perderse el otro

día el neblí fue causa de tu entrada en la huerta

de Melibea a le buscar, la entrada causa de la

ver e hablar, la habla engendró amor, el amor

parió tu pena, la pena causará perder tu cuerpo

e alma e hazienda. E lo que más dello siento es

venir a manos de aquella trotaconuentos, des-

pués de tres vezes emplumada.

CALISTO.- ¡Assí, Pármeno, di más deso, que


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker