La Celestina
La Celestina pide e demanda de mà a tu voluntad. Si no lo
hazes con presto mouimiento, ternásme por
capital enemiga; heriré con luz tus cárceles tris-
tes e escuras; acusaré cruelmente tus continuas
mentiras; [152] apremiaré con mis ásperas pa-
labras tu horrible nombre. E otra e otra vez te
conjuro. E assà confiando en mi mucho poder,
me parto para allá con mi hilado, donde creo te
lleuo ya embuelto.
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