La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

LUCRECIA.- Señora, con aquella vieja de la

cuchillada, que solía viuir en las tenerías, a la

cuesta del río.

ALISA.- Agora la conozco menos. Si tú me

das entender lo incógnito por lo menos conoci-

do, es coger agua en cesto.

LUCRECIA.- ¡Jesú, señora!, más conoscida es

esta vieja que la ruda. No sé como no tienes

memoria de la que empicotaron por hechizera,

que vendía las moças a los abades e descasaua

mill casados.

ALISA.- ¿Qué oficio tiene?, quiça por aquí la

conoceré mejor.

LUCRECIA.- Señora, perfuma tocas, haze so-

limán e otros treynta officios. Conoce mucho en

yeruas, cura niños e avn algunos la llaman la

vieja lapidaria. [161]

ALISA.- Todo esso dicho no me la da a cono-

cer; dime su nombre, si le sabes.

LUCRECIA.- ¿Si le sé, señora? No ay niño ni

viejo en toda la cibdad, que no le sepa: ¿hauíale

yo de ignorar?

ALISA.- ¿Pues por qué no le dizes?

LUCRECIA.- ¡He vergüença!

ALISA.- Anda, boua, dile. No me indignes

con tu tardança.

LUCRECIA.- Celestina, hablando con reue-


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker