Ciudadela
Ciudadela ”Así, yo os lo digo, construiréis porque la selva profunda es buena para el hombre; y la vía láctea, y la llanura azul dominada desde lo alto de las montañas. Pero ¿qué es la extensión de la vía láctea y de las llanuras azules y del mar en comparación con la que ofrece la noche en el corazón de las piedras cuando el arquitecto ha sabido llenarlas de silencio? Y vosotros mismos, vosotros los arquitectos, os engrandeceréis al perder el sabor de lo común. Naceréis de la obra verdadera por realizar porque ella os drenará; puesto que no os servirá, sino que os obligará a servirla. Y os arrojará fuera de vosotros mismos. Porque ¿cómo podrían nacer grandes arquitectos de obras sin grandeza?
”Seréis grandes sólo en el caso de que las piedras que pretendéis cargar de poder no sean objetos de concurso, asilos para la comodidad o de destino común y verificables, sino pedestales y escaleras y navíos que conduzcan a Dios.