Ciudadela
Ciudadela He deseado fundar en ti el amor al hermano. Y he fundado juntamente la tristeza de la separación del hermano. He deseado fundar en ti el amor a la esposa. Y he fundado en ti la tristeza de la separación de la esposa. He deseado fundar en ti el amor al amigo. Y he fundado juntamente en ti la tristeza de la separación del amigo, tal como aquél que construye las fuentes construye su ausencia.
Pero al descubrirte atormentado por la separación más que por cualquier otro mal, quise curarte e instruirte sobre la presencia. Pues la fuente ausente es más dulce aun para quien muere de sed que un mundo sin fuentes. Y hasta desterrado para siempre, lloras cuando se quema tu casa.
Conozco presencias generosas como árboles, las cuales extienden a lo lejos sus ramas para verter sombra. Porque soy el que habita y te mostraré tu morada.