Piloto de guerra
Piloto de guerra AhĂ se acaba su autoridad. Hace hacer el ejercicio al ujier. Pero el ujier ignora si existe sobre la tierra un automĂłvil de ministro. NingĂșn hilo elĂ©ctrico liga el ujier a ningĂșn chofer de automĂłvil. El chofer estĂĄ perdido en algĂșn lado del universo. ÂżQuĂ© pueden los que gobiernan saber de la guerra? NecesitarĂamos, a partir de ahora, ocho dĂas âde tal manera las comunicaciones son imposiblesâ, para lanzar una misiĂłn de bombardeo sobre una divisiĂłn blindada, encontrada por nosotros. ÂżQuĂ© noticia puede llegar a un gobernante de este paĂs que se destripa? Las noticias progresan a una velocidad de veinte kilĂłmetros por dĂa. Los telĂ©fonos estĂĄn embotellados o descompuestos y no tienen poder para transmitir, en su densidad, el Ser que por el momento se descompone. El gobierno flota en el vacĂo: un vacĂo polar. De vez en cuando llegan llamadas de una urgencia desesperada pero abstractas, reducidas a tres lĂneas. ÂżCĂłmo podrĂan los responsables saber si diez millones de franceses no estĂĄn ya muertos de hambre? Y esta llamada de diez millones de hombres cabe en una frase. Basta una frase para decir:
âVaya a las cuatro a casa de X.
O:
âDicen que diez millones de hombres estĂĄn muertos. O:
âBlois estĂĄ ardiendo.
O: