Piloto de guerra
Piloto de guerra —Se ha encontrado su chofer.
Todo esto sobre el mismo plano. De golpe. Diez millones de hombres. El coche. El ejército del Este. La Civilización Occidental. Se ha encontrado el chofer. Inglaterra. El pan. ¿Qué hora es?
Yo le doy siete letras. Son siete letras de la Biblia. ¡Reconstrúyame la Biblia con esto!
Los historiadores se olvidarán de lo real. Inventarán seres pensantes ligados por fibras misteriosas a un universo expresable, disponiendo de sólidas visiones de conjunto y pesando decisiones graves según las cuatro reglas de la lógica cartesiana. Distinguirán las potencias del bien de las potencias del mal. Los héroes, de los traidores. Pero yo haré una sencilla pregunta:
—Para traicionar es preciso ser responsable de alguna cosa, regentar alguna cosa, actuar sobre alguna cosa, conocer alguna cosa. Lo que equivaldrÃa hoy a tener ingenio. ¿Por qué no condecoran a los traidores?