Piloto de guerra
Piloto de guerra Es fácil establecer el orden de una sociedad sobre la sumisión de cada uno a reglas fijas. Es fácil formar un hombre ciego que soporte sin protestar un amo o un Corán. Pero el éxito es mucho mayor cuando consiste, para liberar al hombre, en hacerle reinar sobre sà mismo.
Pero ¿qué es liberar? Si yo libero en el desierto a un hombre que no siente nada, ¿qué significa su libertad? No hay libertad más que para «alguien» que va a algún lado. Liberar a este hombre serÃa enseñarle la sed y luego trazar un camino hacia un pozo. Solamente entonces se presentarÃan para él iniciativas que no carecerÃan de significado. Liberar una piedra no significa nada si no existe la gravedad. Pues la piedra, una vez libre, no irá a ningún lado.
Y ocurre que mi civilización ha tratado de establecer las relaciones humanas sobre el culto del Hombre más allá del individuo, a fin de que el comportamiento de cada uno, consigo mismo o con los otros, no fuera ya conformismo ciego a las costumbres del hormiguero, sino libre ejercicio del amor.
