Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas
Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas Aquí se suscitó una discusión entre los piratas: unos eran partidarios de volver a las Indias Occidentales y otros no porque no habían conseguido dinero, que era la razón de su busca; así que se separaron: una parte embarcó en el Buffalo, nombró capitán a un tal Rowe, y maestro de navegación a un francés llamado Myers que habían recogido en Madagascar. Arrancaron la cubierta de la balandra y con ella repararon el fondo del bergantín, que aún mandaba Halsey; el barco puso rumbo a Madagascar y el bergantín al estrecho de Malaca, para apostarse en la ruta de los barcos que iban a Manila. Debo decir que tanto suplicaron los dos oficiales del capitán Buckley (a los que pretendían obligar a unirse a ellos), que dejaron que se fueran en una canoa. En este estrecho toparon con un barco de construcción europea, de 26 cañones, al que no se atrevieron a atacar, escarmentados por el buque holandés. A continuación se dirigieron a la costa y fondearon; pocos días más tarde avistaron una nave que les pareció un junco chino, y salieron tras ella; pero cuando se hizo de noche, por más que el piloto les aseguró que era lo que suponían, se declararon convencidos de que se trataba de un holandés, y que no iban a correr riesgos; así que abandonaron la caza, pusieron proa a la costa y fondearon nuevamente al sur de la península; aquí permanecieron varios días, hasta que avistaron una nave de alta arboladura, salieron tras ella, y resultó ser el buque Albemarle, de las Indias Orientales, capitán Beavis, procedente de China; le dieron alcance, pero al encontrarlo demasiado vivo en responder en el intercambio de unos disparos, el bergantín trató de huir; entonces el Albermarle emprendió su persecución; pero lo dejaron atrás dado que eran más ligeros, y volvieron a fondear. Como sólo tenían 40 marineros, andaban escasos de agua, y no se atrevían a alejarse de la costa por miedo al holandés, celebraron consejo, y acordaron poner rumbo a Madagascar, tomar más hombres, descansar, y salir en pos de nuevas aventuras. Y conforme a esta resolución, zarparon hacia dicha isla; pero en el camino tocaron Mascareñas, donde, a cambio de un pequeño regalo al gobernador, se les abasteció de cuanto necesitaban. De aquí fueron a un lugar de Madagascar que los piratas llaman Punta de la Esperanza y los nativos Harangby, cerca de la isla de Sainte Marie, en la latitud de 17° 40' S, donde toparon con el Buffalo y el Dorothy, apresado por el capitán Thomas White y su compañía, unos 90 a 100 hombres, establecidos cerca de ese lugar en forma de pequeños dominios independientes, algunos con 500, 600, y hasta 1.000 súbditos negros que acataban su soberanía. Aquí volvieron a reparar el bergantín, embarcaron provisiones y cuanto necesitaban, aumentaron su compañía hasta unos 100 hombres, y zarparon hacia el Mar Rojo; tocaron Johanna, donde cargaron cierta cantidad de cabras y cocos como provisiones frescas, y a los once días de salir de Johanna llegaron al estrecho de Bab el Mandeb. Y no hacía mucho que se hallaban cruzando cuando avistaron la flota mora que regresaba de La Meca y de Judda, formada por 25 velas, que los descubrió, y los habría apresado si no llega a ser por los remos, ya que había una calma chicha. No les habría parecido tan peligrosa si no llega a ser porque descubrieron que iba escoltada por buques de guerra portugueses. Unos días después de esto toparon con una nave de un solo palo, de las llamadas ghurabs, que regresaba de La Meca, a la que avistaron a un tiro de cañón en medio de una espesa niebla; le dispararon un cañonazo que le cortó las drizas, y a continuación se apoderaron de ella con los botes; iba cargada de especias, pero sólo le quitaron algunos artículos de primera necesidad y 2.000 dólares; y al informarlos de que en La Meca había fondeadas 4 naves inglesas, una de ellas procedente de Judda, la soltaron.