Nuevas aventuras de Robinson Crusoe
Nuevas aventuras de Robinson Crusoe De nuevo estaban tan preocupados como antes, sin saber qué dirección tomar, a qué distancia se encontraba el enemigo o cuán numeroso era; así que decidieron desplazarse hasta donde estaban sus mujeres, para ver si allí todo iba bien y tranquilizarlas, pues sin duda estarían asustadas: aunque los salvajes eran compatriotas suyos, estarían terriblemente asustadas y acaso más aún, pues los conocían bien.