Nuevas aventuras de Robinson Crusoe
Nuevas aventuras de Robinson Crusoe He observado antes que nuestro barco había tenido una vía de agua en alta mar y que no habíamos podido encontrarla; fuera como fuese, ya lo he explicado, se taponó inesperadamente en un momento oportuno, pues estábamos a punto de ser atrapados por los barcos holandeses e ingleses cerca de la bahía de Siam; sin embargo, como no nos parecía que el barco estuviera en tan buenas condiciones como deseábamos, decidimos, ya que estábamos allí, sacarlo a tierra, descargar todos los objetos de peso que llevábamos, que no eran muchos, limpiar el casco y, si era posible, descubrir dónde estaba aquella vía.
En consecuencia, tras aligerar el barco y llevar todos los cañones, y otros objetos móviles, a un costado, intentamos volcarlo para poder ver el casco; después de pensarlo bien, no nos habíamos atrevido a ponerlo en dique seco, ni tampoco habíamos encontrado un lugar idóneo para ello.