Nuevas aventuras de Robinson Crusoe
Nuevas aventuras de Robinson Crusoe «Bueno —le dije—, ¿y les daréis un mensaje de mi parte?». «Sà —respondió—, si me lo dais de puño y letra para que pueda demostrar que es de vuestra procedencia, y no de mi invención». Le contesté que se lo escribirÃa enseguida. Asà que tomé pluma, tinta y papel y escribà con detalle la historia del asalto de los botes, sus pretendidas razones y su cruel e injusto desenlace; concluà advirtiendo a los comandantes que no sólo tenÃan algo de lo que avergonzarse, sino que además, si algún dÃa regresaban a Inglaterra y yo estaba allà para verlo, deberÃan pagar muy caro, salvo que a mi regreso ya no estuvieran en vigor las leyes de mi paÃs.