Nuevas aventuras de Robinson Crusoe
Nuevas aventuras de Robinson Crusoe Esta primera parte de nuestra propuesta era tan generosa y amable que no podían sino estar agradecidos; sin embargo, quedaron consternados en gran medida, sobre todo los pasajeros, al enterarse de que los llevábamos hasta las Indias Orientales; entonces me suplicaron que, ya que tanto me había desviado hacia el oeste antes de dar con ellos, mantuviera al menos el mismo rumbo hacia la costa de Newfoundland, donde cabía la posibilidad de que me cruzara con algún barco o balandro al que acaso pudieran contratar para que los llevara de vuelta a Canadá, de donde procedían.