Nuevas aventuras de Robinson Crusoe

Nuevas aventuras de Robinson Crusoe

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Poco nos consolaba eso; en cualquier caso, no había nada más que hacerle; a nuestra izquierda, a un cuarto de milla de distancia, había una pequeña arboleda bastante densa, cerca del camino. De inmediato decidí que debíamos avanzar hasta aquellos árboles y fortificarnos como buenamente pudiéramos; en primer lugar, consideraba que los árboles nos protegerían en buena medida de las flechas; en segundo, no podrían cargar contra nosotros cuerpo a cuerpo; de hecho, fue mi viejo piloto portugués quien lo propuso, pues él tenía esa excelente virtud de ser el más rápido y el más capacitado para dirigirnos y animarnos en situaciones de gran peligro. Avanzamos de inmediato, tan rápido como pudimos, y alcanzamos el bosquecillo, mientras que los tártaros, o ladrones, pues no sabíamos cómo llamarlos, permanecieron donde estaban y no intentaron impedírnoslo. Al llegar, descubrimos con gran satisfacción que se trataba de un terreno pantanoso y pegajoso que tenía, por el otro lado, un gran manantial de agua que se alejaba en un arroyuelo para juntarse más adelante con otro de su mismo tamaño y conformar, en resumen, el nacimiento o fuente de un río importante que más allá recibe el nombre de Wirtzka. Los árboles que crecían en torno al manantial apenas superaban los doscientos, pero eran muy grandes y estaban muy juntos; nada más entrar allí nos vimos perfectamente a salvo del enemigo, a no ser que desmontaran y nos atacaran a pie.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker