Nuevas aventuras de Robinson Crusoe
Nuevas aventuras de Robinson Crusoe Le pregunté qué les había impulsado a levantar semejante fortificación. Me contestó que yo mismo lo estimaría necesario cuando me contaran cómo habían pasado el tiempo desde su llegada a la isla, sobre todo tras la desgracia de saber que yo me iba; me dijo que no había podido sino encontrar cierta satisfacción por mi buena fortuna al saber que me había ido contento y en un buen barco y que a menudo había sentido una fuerte convicción de que un día u otro me volvería a ver. Mas nada de cuanto le había ocurrido en la vida, me dijo, había sido tan sorprendente y le había afectado tanto como la decepción que se había llevado al regresar a la isla y descubrir que yo no estaba.