Robinson Crusoe

Robinson Crusoe

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Después de la tercera conmoción hubo un rato de calma y empecé a cobrar valor: sin embargo, no me animaba a trasponer la empalizada por miedo a ser enterrado vivo, y me senté en el suelo profundamente abatido y desconsolado, sin saber qué hacer. En ningún momento tuve el menor pensamiento religioso, salvo la común imploración: «¡Apiádate de mí, Señor!», y cuando cesó el terremoto también dejé de pronunciarla.

Mientras permanecí allí reparé en que el cielo se encapotaba como si fuera a llover. Pronto comenzaron ráfagas cada vez más violentas, y media hora más tarde se desencadenaba un terrible huracán. El océano estaba cubierto de espumas, rompía con violencia en la playa, eran arrancados los árboles de raíz y aquella horrorosa tormenta duró casi tres horas antes de calmar, y sobrevino una profunda tranquilidad tras la cual principió a llover copiosamente.








👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker