Cancion de Navidad
Cancion de Navidad Si podemos juzgar por su cara, ella era una criatura afable y paciente, sin embargo se alegró con toda su alma cuando escuchó la noticia, y así lo expresó entrelazando las manos. Al instante pidió perdón, y sintió pena, pero la primera emoción fue la que salió de su corazón.
—Lo que me dijo la mujer medio borracha de la que te hablé anoche cuando intenté verlo y conseguir que me aplazara el pago una semana, y lo que pensé que era una mera excusa para evitarme, ha resultado ser cierto. No sólo estaba enfermo, sino que se estaba muriendo.
—¿A quién se traspasará nuestra deuda?
—No lo sé. Pero para entonces tendremos el dinero; y aunque no lo tuviéramos, sería muy mala fortuna encontrar en su sucesor un prestamista tan despiadado como él. ¡Podremos dormir con los corazones más tranquilos esta noche, Caroline!
Sí. Aliviados si se quiere, sus corazones estaban más tranquilos. Las caras de los niños que se habían callado y acercado para escuchar lo que apenas entendían, estaban más iluminadas. ¡El hogar fue más feliz por la muerte de ese hombre! La única emoción que el fantasma le pudo mostrar como resultado del acontecimiento fue una de felicidad.