Cancion de Navidad
Cancion de Navidad —EspÃritu, déjame ver algo de compasión relacionado con esa muerte —dijo Scrooge—, o esa sombrÃa habitación que acabamos de abandonar estará siempre presente en mi cabeza.
El fantasma lo condujo por varias calles que le eran familiares; y mientras avanzaban Scrooge miraba aquà y allá buscándose a sà mismo, pero no se encontraba en ningún lugar. Entraron en la casa del pobre Bob Cratchit; la casa que habÃan visitado antes, y encontraron a la madre y a sus hijos sentados alrededor de la chimenea.
En silencio. Muy callados. Los bulliciosos niños Cratchit estaban sentados en el rincón tan tranquilos como si fuesen estatuas. Estaban mirando a Peter que tenÃa ante sà un libro. La madre y las hijas estaban cosiendo. ¡Pero qué callados estaban!
—«Y cogiendo a un niño, lo puso en medio de ellos».
¿Dónde habÃa escuchado Scrooge esas palabras[27]? No las habÃa soñado. El niño las debió de haber leÃdo mientras él y el espÃritu cruzaban el umbral. ¿Por qué no seguÃa?
La madre dejó su costura encima de la mesa y se llevó una mano a la cara.
—El color me hace daño a los ojos —dijo ella.
—¿El color[28]? ¡Ay, pobre Tiny Tim!