Cancion de Navidad
Cancion de Navidad —Ahora están mejor —dijo la esposa de Cratchit—. Se vuelven cansados con la luz de la vela y no quisiera por nada del mundo que vuestro padre viera mis ojos cansados cuando vuelva a casa. Debe de estar a punto de llegar.
—TenÃa que haber llegado ya —contestó Peter cerrando el libro—. Pero creo que estas últimas noches camina un poco más lento que de costumbre, madre.
Estaban de nuevo muy callados. Por fin dijo ella con una voz alegre y firme que sólo vaciló una vez:
—Lo he visto caminar con… lo he visto caminar con Tiny Tim encima del hombro, muy de prisa.
—Yo también —exclamó Peter—. Muchas veces.
—¡Y yo! —gritó otro. Todos lo habÃan visto.
—Pero llevarlo era fácil porque pesaba muy poco —resumió ella, atenta a su costura— y su padre lo querÃa tanto que no le importaba, no le importaba. ¡Ahà llega vuestro padre!
Ella salió para recibirlo; y el pequeño Bob con su bufanda —que le hacÃa falta, pobre hombre— entró. Su té le esperaba encima del fuego, y todos compitieron por servÃrselo. Entonces los dos más jóvenes de los Cratchit subieron a las rodillas del padre y pusieron, cada uno, una pequeña mejilla en su cara como diciendo: «No te preocupes, padre. ¡No estés triste!».