Cancion de Navidad
Cancion de Navidad Érase una vez —de todos los buenos dÃas del año, el dÃa de Nochebuena— el viejo Scrooge estaba sentado en su oficina. El tiempo estaba frÃo, desapacible, gélido y además nublado y oÃa a la gente fuera en el patio resollando de acá para allá, golpeándose las manos sobre el pecho y dando pisotones en las piedras del pavimento para calentarse. Los relojes de la ciudad habÃan dado sólo las tres, pero estaba ya bastante oscuro; no habÃa estado claro en todo el dÃa; y las velas llameaban en las ventanas de las oficinas cercanas, como manchas rubicundas sobre un palpable aire marrón. La niebla se vertÃa y penetraba en cada rendija y en los ojos de las cerraduras, y era tan densa en la calle, que aunque el patio era de los más estrechos, las casas de enfrente parecÃan verdaderos fantasmas. Al ver la sórdida nube extenderse, oscureciéndolo todo, uno podrÃa haber pensado que la Naturaleza se estuviera echando encima y estuviera tramando algo a gran escala.