Casa desolada

Casa desolada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Será más feliz cuando me haya ido? Le ruego, le imploro que lo vuelva a pensar. ¡Déjeme quedarme algún tiempo más!

—Ya te he dicho, hija mía, que lo que hago lo hago por ti, no por mí. Lo que soy para ti, Rosa es lo que soy ahora: no lo que seré dentro de poco. Recuérdalo y no se lo digas a nadie. ¡Recuérdalo, y así termina todo entre nosotras!

Se aparta de su ingenua compañera y sale del aposento. A media tarde, cuando vuelve a aparecer en la escalera, se halla en su estado más frío y altivo. Tan indiferente como si toda pasión, todo sentimiento, todo interés, hubieran desaparecido en los albores de la existencia del mundo y hubieran desaparecido con todos los monstruos del pasado.

Mercurio ha anunciado al señor Rouncewell, que es la causa de su aparición. El señor Rouncewell no está en la biblioteca, pero a la biblioteca es adonde va ella. Allí está Sir Leicester, y quiere hablar primero con él.

—Sir Leicester, quería… pero veo que estás ocupado.

—¡No, Dios mío! En absoluto. No es más que el señor Tulkinghorn.

Siempre a mano. Se cierne por todas partes. No hay un momento de descanso ni de seguridad con él.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker