Casa desolada
Casa desolada —La terraza de abajo goza de gran admiración. La llaman el Paseo del Fantasma, por una antigua historia de la familia.
—¡Ah!, ¿s� —pregunta el señor Guppy con ávida curiosidad—. ¿Y qué historia es ésa, señorita? ¿Tiene algo que ver con un cuadro?
—SÃ, por favor, cuéntenosla —dice Watt en un medio susurro.
—Yo no la conozco, señor —dice Rosa, más tÃmida que nunca.
—No tiene nada que ver con los visitantes; casi está olvidada —dice el ama de llaves, que da un paso adelante—. Nunca ha sido más que una anécdota de la familia.
—Perdone usted, señora, que vuelva a preguntar si tiene algo que ver con un cuadro —interrumpe el señor Guppy—, porque le aseguro que cuanto más pienso en ese cuadro, mejor lo conozco, ¡y sin saber por qué lo conozco!