Casa desolada
Casa desolada —Amigas mÃas, aunque todavÃa soy joven, he tenido muchas oportunidades de observar a los jóvenes del sexo opuesto. Les aseguro que a bordo del viejo Crippler habÃa muchos. Y después, cuando estuve en el Mediterráneo con el Capitán Swosser, aproveché todas las oportunidades que tuve de conocer y hacer amistad con los guardiamarinas que estaban a las órdenes del Capitán Swosser. Ustedes, amigas mÃas, nunca oyeron cómo los llamaban «jóvenes caballeros», y probablemente no entenderÃan las alusiones a la forma en que cancelaban sus cuentas semanales, pero conmigo es distinto, porque para mà los océanos son como una segunda casa, y he sido muy marinera. Lo mismo pasó con el Profesor Dingo.
—Persona de reputación europea —murmuró el señor Badger.