Cuentos de Navidad
Cuentos de Navidad —Pero lo que le pregunto es si recuerda —prosiguió su esposa— aquella velada del baile. Solo le pregunto eso. Si la recuerda, si su memoria no le ha fallado por completo, señor Snitchey, y si no está absolutamente senil, le pido que conecte este momento con aquel…, que recuerde cómo le supliqué y le rogué, de rodillas…
—¿De rodillas, querida mÃa? —preguntó el señor Snitchey.
—Sà —contestó la señora Snitchey, con aplomo—, y usted lo sabe…, que se cuidase de ese hombre…, que observase su mirada… y ahora que me diga si tenÃa yo razón y si en aquel momento conocÃa él secretos que optó por no desvelar.
—Señora Snitchey —le dijo su esposo al oÃdo—, señora mÃa, ¿ha observado alguna vez algo en mi mirada?
—No —respondió rauda la señora Snitchey—. No sea engreÃdo.