David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XXXVI Entusiasmo


Empecé el día siguiente con otra zambullida en los baños romanos, y después me dirigí a Highgate. Había dejado de sentirme abatido. No tenía miedo del abrigo raído, ni suspiraba por los hermosos caballos grises. Mi forma de ver nuestra reciente desgracia había cambiado por completo. Lo que tenía que hacer era mostrarle a mi tía que no había malgastado su bondad en un objeto insensible y desagradecido. Lo que tenía que hacer era aprovechar la dolorosa disciplina de mis primeros años y ponerme a trabajar con firmeza y constancia. Lo que tenía que hacer era coger el hacha de leñador en mi mano y abrirme camino a través del bosque de las dificultades, cortando un árbol tras otro hasta llegar a Dora. Y caminé muy deprisa, como si todo eso se pudiera conseguir andando.

Cuando me vi en un lugar tan familiar como la carretera de Highgate, no por placer, algo que yo asociaba con ella, sino con una misión muy diferente, tuve la sensación de que mi vida había cambiado drásticamente. Pero eso no me desanimó. La nueva vida iba acompañada de nuevos propósitos, de nuevas intenciones. La labor era ardua; la recompensa, inestimable. Dora era la recompensa, había que ganar a Dora.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker