David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cierto día, cuando llegué a los Commons a la hora habitual, encontré al señor Spenlow en la entrada, terriblemente serio y hablando solo. Como se quejaba a menudo de dolor de cabeza (era bastante cuellicorto y estoy plenamente convencido de que abusaba del almidón), al principio temí que padeciera esa clase de mal; pero no tardó en tranquilizarme sobre ese punto.

En vez de responder a mis «buenos días» con su acostumbrada afabilidad, me miró con aire distante y ceremonioso y me pidió fríamente que le acompañara a un café que, en aquellos tiempos, tenía una puerta que daba a los Commons, junto al pequeño arco de baja altura que conducía al cementerio de Saint Paul. Le obedecí, preso de una gran inquietud; sentía pinchazos por todo el cuerpo, como si mis temores estuvieran echando brotes. Cuando le dejé pasar delante de mí, debido a lo estrecho que era el camino, observé que llevaba la cabeza muy derecha, de un modo que no presagiaba nada bueno; y tuve el presentimiento de que había descubierto lo de mi querida Dora.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker