David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

No me habló de mi misiva en toda la mañana; pero por la tarde, antes de marcharse, me llamó para decirme que no debía preocuparme por la felicidad de su hija. Él le había asegurado que todo aquello no eran más que tonterías; y no tenía nada más que añadir. Creía que era un padre indulgente (y no se equivocaba), y no era necesario que yo sufriera por su hija.

–Si sigue mostrándose tan obstinado y se niega a entrar en razón, señor Copperfield –prosiguió–, tal vez me vea obligado a enviar a mi hija nuevamente al extranjero por algún tiempo; pero tengo mejor opinión de usted. Confío en que, dentro de unos días, se muestre más razonable. En cuanto a la señorita Murdstone –pues yo había aludido a ella en la carta–, respeto el modo en que ha vigilado a mi hija y le estoy muy agradecido, pero tiene órdenes estrictas de no volver a hablar del asunto. Lo único que deseo, señor Copperfield, es que se olvide de todo. Es lo único que tiene usted que hacer, señor Copperfield, olvidarlo.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker