David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XXXIX Wickfield y Heep


Mi tía, que empezaba a estar seriamente preocupada, supongo, por mi prolongado abatimiento, fingió estar deseosa de que fuera a Dover para ver si todo marchaba bien en su casa, que había alquilado, y para firmar un nuevo contrato con el inquilino. Janet había entrado al servicio de la señora Strong, donde yo la veía a diario. Antes de abandonar Dover, había dudado mucho si poner punto final a la renuncia a los hombres que le había inculcado mi tía, casándose con un práctico del puerto; pero había preferido no correr ese riesgo. No creo que fuera por respeto a dicho principio, sino porque él no le gustaba.

Aunque me costaba mucho dejar a la señorita Mills, cedí de buena gana a la pretensión de mi tía, pues así tendría la oportunidad de pasar unas horas tranquilas con Agnes. Le pregunté al buen doctor si podría ausentarme tres días y, como éste insistió en que me tomara un descanso –quería darme más días libres, pero mi energía no lo habría soportado–, decidí ponerme en camino.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker