David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–No es propia de ti porque una de tus características es la franqueza –señaló–; por ese motivo, yo escribiría a esas dos damas. Les explicaría con toda la sencillez y la claridad posibles lo sucedido, y les pediría permiso para visitar de vez en cuando su casa. Teniendo en cuenta que eres joven y estás luchando por abrirte camino en la vida, creo que convendría añadir que estás dispuesto a aceptar cualquier condición que deseen imponerte. Les rogaría, asimismo, que no rechazasen tu petición sin hablar antes con Dora, y que eligieran para ello el momento oportuno. No me mostraría demasiado apasionado –concluyó Agnes, cariñosamente–, ni les exigiría demasiado. Confiaría en mi fidelidad, en mi perseverancia… y en Dora.

–Pero, Agnes –exclamé–, ¿y si volvieran a asustar a Dora al mencionar mi nombre? ¿Y si Dora empezase a llorar y no dijera nada de mí?

–¿Te parece probable? –preguntó Agnes, tan comprensiva como siempre.

–¡Pobre! ¡Se asusta con la misma facilidad que un pajarillo! –afirmé–. ¡Podría ocurrir! ¿Y si las dos señoritas Spenlow (las damas de cierta edad son a veces bastante maniáticas) no fueran las personas indicadas para recibir una carta de esa naturaleza?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker