David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–¡Señorito Copperfield!

–Si he de decirle la verdad (y espero que no se ofenda), he salido para dar un paseo a solas; creo que ya he tenido suficiente compañía.

–¿Se refiere a mi madre? –inquirió, mirándome de soslayo con su sonrisa más espantosa.

–Naturalmente –repuse.

–¡Ah! Pero ya sabe usted que somos gente humilde –señaló–. Y, al ser conscientes de nuestra humildad, debemos tener mucho cuidado para no nos arrinconen aquellos que no son de nuestra condición. Todas las estratagemas son buenas en el amor, señorito Copperfield.

Alzó sus dos enormes manos hasta tocarse la barbilla, y frotó suavemente una contra otra, soltando una risita; pensé que ningún ser humano podría parecerse más a un malvado babuino.

–Verá, señorito Copperfield –dijo, sin dejar de hacer aquel desagradable gesto con las manos y moviendo la cabeza al tiempo que me miraba–, debe entender que es usted un rival muy peligroso; siempre lo ha sido.

–¿Ordena que se vigile a la señorita Wickfield y convierte su hogar en un lugar inhabitable por mi culpa? –pregunté.

–¡Señorito Copperfield! ¡Qué palabras tan duras! –replicó.

–Puede interpretarlas como desee –exclamé–. Sabe tan bien como yo lo que quiero decir.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker