David Copperfield
David Copperfield –Sabe suficiente piano para darles clase a sus hermanas pequeñas –contestó.
–¿Y canta? –quise saber.
–Bueno, a veces canta baladas para animar a los demás cuando se sienten desgraciados –dijo Traddles–. Nada que requiera mucha técnica.
–¿Y no canta acompañándose de una guitarra? –inquirÃ.
–¡Oh, no! –replicó él.
–¿Y pinta?
–¡En absoluto! –exclamó Traddles.
Prometà a Traddles que oirÃa cantar a Dora y verÃa algunas de las flores que pintaba. Me respondió que le agradarÃa mucho, y volvimos a casa cogidos del brazo, derrochando alegrÃa y buen humor. Le animé a que me hablara de Sophy durante el camino, y su tierna confianza en ella me conmovió. Yo la comparaba para mis adentros con Dora, y no podÃa evitar sentir una gran satisfacción; pero he de reconocer que parecÃa una excelente mujer para Traddles.