David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–No te estoy culpando, Dora. Los dos tenemos mucho que aprender. Sólo intento explicarte, querida, que es necesario… verdaderamente necesario (estaba decidido a no ceder en aquel punto) que te acostumbres a vigilar a Mary Anne. Y que actúes un poco en tu nombre y en el mío.

–Me sorprende, de veras, que seas tan ingrato conmigo –sollozó Dora–, sabiendo que el otro día, cuando dijiste que te apetecía un poco de pescado, salí personalmente y recorrí muchas millas para conseguirlo y darte una sorpresa.

–Y fue muy amable por tu parte, tesoro mío –repuse–. Me conmovió tanto que habría sido incapaz de reprocharte que compraras un salmón entero… que era demasiado para los dos; o que costase una libra y seis chelines… que era mucho más de lo que podemos permitirnos.

–¡Pues bien que lo disfrutaste! –dijo Dora, entre hipidos–. Y me llamaste ratita.

–Y lo haría de nuevo, mi amor –repliqué–. ¡Mil veces!



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker