David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–S…sí, Doady –repuso Dora–, por eso compré una hermosa bandejita, y el vendedor me dijo que eran magníficas. Pero… me temo que les pasa algo. No parecen estar buenas.

Y movió tristemente la cabeza, mientras brillaban diamantes en sus ojos.

–Sólo están medio abiertas –expliqué–. Quítales la concha de encima, mi amor.

–Pero es imposible –contestó ella muy abatida, intentándolo con todas sus fuerzas.

–Sabes, Copperfield –dijo Traddles, examinando alegremente la fuente–, son unas ostras de primera, pero creo que nunca han sido abiertas.

Era cierto, nunca habían sido abiertas; y nosotros no teníamos un cuchillo especial para hacerlo… y, de haberlo tenido, tampoco habríamos sabido utilizarlo; así que miramos las ostras y nos comimos el cordero. Al menos el trozo que estaba hecho, y que aderezamos con alcaparras. Si le hubiera dejado, estoy seguro de que Traddles se habría convertido en un perfecto salvaje y se habría comido un plato de carne cruda para mostrar lo satisfecho que estaba con la cena; pero no quise ni oír hablar de semejante inmolación en aras de la amistad, y tomamos en su lugar un poco de tocino. Fue una suerte encontrar unas lonchas en la despensa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker