David Copperfield
David Copperfield –Fue el primer disgusto de mi nueva vida –señaló Annie–, el punto de partida de todos los momentos infelices que he conocido después. Y últimamente han sido tantos que soy incapaz de contarlos; pero no por la razón que supones tú, mi generoso marido, pues en mi corazón no hay un pensamiento, un recuerdo o una esperanza que no estén inquebrantablemente unidos a ti.
La señora Strong levantó los ojos y juntó las manos, y a mà me pareció tan hermosa y sincera como un ángel. A partir de entonces, el doctor la miró con la misma intensidad con que ella le miraba a él.