David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Era medianoche cuando llegué a casa. Me encontraba delante de la entrada, escuchando las graves campanadas de la catedral de Saint Paul, cuyo son me había parecido reconocer entre la multitud de relojes que daban la hora, cuando me extrañó ver que la puerta de la casa de mi tía estaba abierta, y la débil luz del vestíbulo iluminaba la carretera.

Pensando que tal vez volvía a ser víctima de alguno de sus antiguos temores, y que podía estar contemplando en la distancia la evolución de un incendio imaginario, decidí ir a hablar con ella. Mi sorpresa fue mayúscula cuando vi a un hombre en su jardín.

Tenía en las manos una botella y un vaso, del que estaba bebiendo. Me detuve en seco, escondido entre la espesa hojarasca del exterior, pues, aunque un poco velada por las nubes, la luna brillaba en lo alto; y reconocí al hombre que durante una época había considerado una fantasía del señor Dick, y que en una ocasión había encontrado con mi tía en las calles de la ciudad.

No sólo estaba bebiendo, sino que también comía como si estuviera hambriento. Parecía mirar la casa con curiosidad, como si no la hubiera visto antes. Después de agacharse para dejar la botella en el suelo, miró a las ventanas, y a uno y otro lado; aunque con aire misterioso e impaciente, como si tuviera prisa por marcharse.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker