David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–Gracias, tía –repuso Dora, débilmente–. Pero no lo haga, se lo ruego.

–¿No? –exclamó mi tía, quitándose las gafas.

–No podría tener otro perro. ¡Sería demasiado cruel para Jip! Además, sería incapaz de quererle tanto como a él; porque no me habría conocido antes de casarme, ni habría ladrado a Doady la primera vez que vino a nuestra casa. Me temo, tía, que no me gustaría tener otro perro que no fuera Jip.

–¡Por supuesto! –dijo mi tía, acariciándole nuevamente la mejilla–. Tienes toda la razón.

–No se ha ofendido, ¿verdad? –quiso saber Dora.

–Pero ¡qué muñeca tan sensible! –exclamó mi tía, inclinándose sobre ella afectuosamente–. ¡Pensar que yo podría ofenderme!

–No, la verdad es que no lo pensaba –contestó Dora–; pero estoy un poco cansada, y por eso he dicho tantas tonterías. Siempre soy un poco tonta, ya lo sabe, pero en esta ocasión lo he sido más al hablar de Jip. Él sabe todo lo que me ha pasado, ¿no es cierto, Jip? Y no podría soportar menospreciarlo porque haya cambiado un poco, ¿a que no podría, Jip?

Jip se arrimó aún más a su dueña, y le lamió perezosamente la mano.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker