David Copperfield
David Copperfield –No, no puedo creerlo –repitió Traddles–. ¡Y luego están nuestros pequeños placeres! No puede decirse que sean caros, pero ¡para nosotros son maravillosos! Cuando llega la noche, y cerramos la puerta de la calle y corremos esas cortinas que confeccionó Sophy, ¿dónde Ãbamos a estar mejor? Cuando hace buen tiempo y salimos a dar un paseo a última hora, las calles están repletas de diversiones para nosotros. Miramos los relucientes escaparates de las joyerÃas; y yo enseño a Sophy la serpiente con diamantes en los ojos, enroscada sobre un fondo de raso blanco, que le regalarÃa si estuviera a mi alcance; y Sophy me muestra el reloj de oro con tapa engastada de piedras preciosas y mecanismo torneado a máquina, con escape de áncora de movimiento horizontal y toda clase de cosas, que me regalarÃa si estuviera a su alcance; y elegimos las cucharas y los tenedores, las palas para el pescado, los cuchillos para la mantequilla y las tenacillas para el azúcar que preferirÃamos comprar si estuvieran a nuestro alcance; ¡y lo cierto es que nos marchamos tan contentos como si los hubiéramos comprado! Luego paseamos por las plazas y por las calles importantes, y vemos las casas que se alquilan; y a veces nos detenemos ante alguna y pensamos si nos convendrÃa en caso de que yo fuera nombrado juez. Y empezamos a distribuirla: esa habitación para nosotros, esas otras para las niñas, etcétera; hasta que decidimos si nos quedarÃamos con ella o no, según el caso. En ocasiones, conseguimos entradas muy económicas para el teatro, en platea, y, en mi opinión, las meras fragancias que allà se respiran valen más de lo que hemos pagado. Disfrutamos enormemente de la obra; y Sophy cree que es real todo lo que dicen en ella, y lo mismo me sucede a mÃ. Cuando volvemos andando a casa, a veces compramos algo en una tienda de comestibles, o una pequeña langosta en la pescaderÃa, y preparamos una magnÃfica cena en casa, mientras cambiamos impresiones de cuanto hemos visto. ¡Si fuera lord canciller, Copperfield, no podrÃamos hacer esto!