David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–¡Agnes! ¡Mi guía y mi mejor apoyo! Si te hubieras preocupado más por ti, y menos por mí, cuando crecíamos juntos en esta casa, mi corazón caprichoso nunca se habría alejado. Pero te hallabas tan por encima de mí, y me eras tan necesaria en mis penas y alegrías infantiles, que la confianza y la fe que te tenía se convirtieron en una segunda naturaleza, ¡suplantando por algún tiempo la primera y más profunda de amarte como lo hago ahora!

Ella seguía llorando, ¡pero sus lágrimas no eran de tristeza sino de alegría! Y yo la estrechaba entre mis brazos, como jamás lo había hecho, y ¡como jamás creí que pudiera hacerlo!

–Cuando yo amaba a Dora… tiernamente, como bien sabes, Agnes…

–¡Sí! –exclamó muy seria–. ¡Me alegro de que me lo digas!

–Cuando yo la amaba… incluso entonces, mi amor habría sido incompleto sin tu simpatía. Pero la tuve, y todo fue perfecto. Y cuando perdí a Dora, Agnes, ¿qué habría hecho sin tu ayuda?

La estreché con más fuerza entre mis brazos, más cerca de mi corazón; y su mano temblorosa se apoyaba en mi hombro, y sus dulces ojos, brillando a través de sus lágrimas, miraban los míos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker