David Copperfield
David Copperfield Me vi obligado a reflexionar un rato para comprender lo que el señor Peggotty querÃa decir con este sÃmil destinado a representar el viaje en cÃrculo de las noticias. Entonces le di las gracias efusivamente; y le dije, a sabiendas de que me ruborizaba, que suponÃa que también la pequeña Emily habrÃa cambiado mucho desde que los dos recogÃamos conchas y guijarros por la playa.
–Se está convirtiendo en una mujer. En eso se está convirtiendo –exclamó el señor Peggotty–. Pero pregúnteselo a él.
Se referÃa a Ham, que sonrió encantado por encima del saco de camarones.
–¡Es tan hermosa! –dijo el señor Peggotty, risueño.
–¡Y tan aplicada! –añadió Ham.
–¡Y escribe tan bien! –exclamó el señor Peggotty–. Sus trazos son tan negros como el azabache y tan grandes que pueden verse desde cualquier distancia.